Aunque de nada valga lo que digo. Aunque a nadie le sirva lo que escribo, enuncio y doe forma a lo que pienso cuando estoe conmigo, porque es la única manera que tengo para saber que existo. Lectores, muy pocos; exégetas, ninguno he tenido. Tan sólo una crítica amable de algún amigo. Y cuando la noche del tiempo se lleve mi obra al olvido el mundo nada habrá ganado ni nada habrá perdido. La literatura solo sirve para saber que se ha vivido.